San Vicente de Alcántara
Ciudad del Corcho
    

Situación e Historia
Considerada hoy como el centro más significativo de la industria de la transformación del corcho en España, la Villa de San Vicente de Alcántara posee unos amplios recursos cinegéticos gracias a la riqueza natural de su entorno que crea unos hábitats ideales para el desarrollo de una variada flora y fauna, característicos del bosque mediterráneo, lo que ha servido para la declaración de ZEC (Zona de Especial Conservación) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) al área de la Sierra de San Pedro. Otros bellos paisajes dignos de mención son las dehesas de Mayorga y Piedrabuena, la Vega del Madroñal, los Canchos Blancos y la Charca.

Se sitúa al noroeste de la provincia de Badajoz, con una extensión total de 274,34 km2 y con una población de 5.821 habitantes (datos de 2006).

Su comarca forma parte del importante foco megalítico que se desarrolla entre el IV y III Milenio antes de Cristo en el centro-oeste de la Península Ibérica. También existen de la época romana notables ejemplos de su paso y localización en la zona.

Se puede citar como probable el asentamiento definitivo de la población y su fundación se deban a repoblaciones efectuadas por la Orden de Alcántara a principios del siglo XIV. Fue reconocida como Villa en el año 1671. Su término fue incrementado en el siglo XIX con las encomiendas de Piedrabuena y Mayorga.

Los primerios vestigios de la Industria Corchera sanvicenteña se remontan al año 1861, cuando se abre la primera fábrica.

Arte y Gastronomía
Como realización artística sobresale la iglesia parroquial de San Vicente Mártir, erigida en la segunda mitad del siglo XVIII. Entre sus bienes muebles destacan un retablo baldaquino barroco, del siglo XVIII y la talla del Cristo Nazareno de 1634, obra del escultor Sebastián de Paz. Especial interés ofrece la antigua ermita de Santa Ana, declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, edificada en 1708, y cuya arquitectura interior, de acusado barroquismo, se halla cubierta con pinturas decorativas que desarrollan un completo programa iconográfico, fechable hacia 1760, y transformada actualmente en Centro Cultural.

Restos del antiguo convento de franciscanas permacenen en la calle Cantos Molina, configurando un conjunto espacial y volumétrico de singular atractivo formal, reconvertido en Casa de la Cultura. En algunas áreas del casco urbano existen varios edificios que conservan sus blasones de nobleza, y que son fechables desde finales del siglo XVI hasta primeros del XIX. Noble ejemplo de la arquitectura militar es el castillo de Piedrabuena (incluido dentro de la "Ruta de los Castillos de Extremadura").

En el campo de las artes plásticas, resalta la figura de Godofredo Ortega Muñoz (1899-1982), ganador del gran premio de pintura de la II Bienal Hispanoamericana de Arte de La Habana (1954) con su obra "La Carretera".
Platos característicos o típicos de la población son el buche, la chanfaina, el frite, y toda la variedad de embutidos que se pueden preparar tras la popular "matanza". Entre los dulces, destacan los bollos de Pascua, las perrunillas, los joriños, los
cocos y las "empanás".

Fiestas
22 de enero. San Vicente Mártir. Hogueras y "mascarrá" en honor del santo.
1º domingo de mayo. Romería de la Virgen de Mayorga.
Mayo. Romería de la Virgen de Fátima.
Mayo. Romería de San Isidro.
29 de septiembre. Fiestas del Corcho "San Miguel".